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Sistemas de casas: por qué tu carta cambia según cuál uses

Si tu Venus sale en la casa X en una web y en la XI en otra, lo más probable es que ninguna de las dos esté calculando mal: están usando sistemas de casas distintos. Un sistema de casas es una convención sobre cómo repartir el cielo en doce sectores, y hay más de una docena en uso.

Placidus, que es el que usa este sitio

Placidus reparte el tiempo, no el espacio: divide en tres partes iguales el rato que un punto tarda en ir del horizonte al meridiano. Como ese rato depende de la latitud y de la declinación, las casas salen desiguales —en Santiago o en Madrid es normal que una mida 20° y otra 45°— y hay que resolver la ecuación iterando.

Se eligió porque es el que usa la astrología occidental en español, y por tanto el que hace que tu carta aquí se parezca a la que ya viste en otra parte. No porque sea el correcto: esa pregunta no tiene respuesta dentro del propio sistema.

Dónde Placidus deja de existir

Más allá del círculo polar, a unos 66° de latitud, hay grados del zodiaco que en un día dado no salen ni se ponen. Cuando eso pasa, el «arco diurno» que la fórmula reparte sencillamente no existe, y no hay cúspide que calcular. Este sitio no inventa un número en ese caso: cambia a signos enteros y lo dice en pantalla.

Signos enteros

El sistema más antiguo que se conserva, y el más simple: la casa I es todo el signo del ascendente, la II todo el siguiente, y así. Funciona en cualquier latitud y se explica en una frase. A cambio, un planeta a dos grados del ascendente cae en la casa I aunque esté justo antes, lo que a mucha gente le resulta contraintuitivo.

Las dos convenciones están disponibles en la calculadora. Lo que no se puede hacer es mezclarlas.