Sistemas de casas: por qué tu carta cambia según cuál uses
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Si tu Venus sale en la casa X en una web y en la XI en otra, lo más probable es que ninguna de las dos esté calculando mal: están usando sistemas de casas distintos. Un sistema de casas es una convención sobre cómo repartir el cielo en doce sectores, y hay más de una docena en uso.
Placidus, que es el que usa este sitio
Placidus reparte el tiempo, no el espacio: divide en tres partes iguales el rato que un punto tarda en ir del horizonte al meridiano. Como ese rato depende de la latitud y de la declinación, las casas salen desiguales: en Santiago o en Madrid es normal que una mida 20° y otra 45°, y hay que resolver la ecuación iterando.
Se eligió porque es el que usa la astrología occidental en español, y por tanto el que hace que tu carta aquí se parezca a la que ya viste en otra parte. No porque sea el correcto: esa pregunta no tiene respuesta dentro del propio sistema.
Dónde Placidus deja de existir
Más allá del círculo polar, a unos 66° de latitud, hay grados del zodiaco que en un día dado no salen ni se ponen. Cuando eso pasa, el «arco diurno» que la fórmula reparte sencillamente no existe, y no hay cúspide que calcular. Este sitio no inventa un número en ese caso: cambia a signos enteros y lo dice en pantalla.
Signos enteros
El sistema más antiguo que se conserva, y el más simple: la casa I es todo el signo del ascendente, la II todo el siguiente, y así. Funciona en cualquier latitud y se explica en una frase. A cambio, un planeta a dos grados del ascendente cae en la casa I aunque esté justo antes, lo que a mucha gente le resulta contraintuitivo.
Verlo en una carta
Lo anterior es una afirmación, y es más corta de comprobar que de explicar. Esta es la comprobación, hecha con el mismo motor que calcula la carta de quien entra aquí:
Esta es una carta de ejemplo (no es la de nadie) calculada dos veces con los mismos datos: 2 de diciembre de 1979, 22:15, en Santiago de Chile. Mismo instante, mismo cielo, mismas posiciones en el zodiaco. Lo único que cambia entre las dos columnas es la convención con la que se reparten las casas.
| Cuerpo | Placidus | Signos enteros |
|---|---|---|
| Sol | 5 | 6cambia |
| Luna | 11 | 12cambia |
| Mercurio | 5 | 5 |
| Venus | 7 | 7 |
| Marte | 2 | 3cambia |
| Júpiter | 2 | 3cambia |
| Saturno | 3 | 3 |
| Urano | 5 | 5 |
| Neptuno | 6 | 6 |
| Plutón | 4 | 4 |
| Nodo norte | 2 | 3cambia |
En esta carta 5 de los 11 cuerpos cambian de casa al cambiar de convención, sin haberse movido ni un minuto de arco. Ninguna de las dos columnas está mal.
Y ahí se ve lo que Placidus reparte: en este ejemplo su casa más estrecha mide 21,9° y la más ancha 38,6°. En signos enteros las doce miden 30° exactos, porque cada una es un signo entero.
Cuánto se desigualan depende de la latitud. A lo largo de un día entero (que es lo que hace falta mirar, porque en un instante suelto también influye qué parte del zodiaco esté saliendo), en Santiago las casas van de 21,5° a 43,2°; a la latitud de Madrid, unos 40° al norte en vez de 33° al sur, de 19,6° a 47,8°. Más lejos del ecuador, más desiguales; y pasado el círculo polar Placidus deja de existir, que es lo que cuenta la sección de arriba.
Las dos convenciones están en la calculadora, y se eligen antes de calcular: prueba tu carta con las dos y compara la misma tabla con tus datos.
Lo que no se puede hacer es mezclarlas: una carta se lee entera en una convención o entera en la otra. En qué orden leerla (planeta, signo, casa y aspectos) está en cómo leer tu carta astral.
De dónde sale esto
Que los signos enteros son el reparto más antiguo que se conserva no es una opinión de esta página: el Libro IV de las Anthologiae de Vettius Valens, del siglo II, ya nombra los doce Lugares y cruza cada cuerpo con el suyo. Es la fuente de primera mano, y se puede leer.
- Vettius Valens. (ca. 175). Anthologies (M. T. Riley, Trad.). Skyscript. skyscript.co.uk (sitio externo)
Y de Placidus también hay fuente de primera mano, desde que se leyó. Esta página decía lo contrario hasta que alguien abrió el libro: no la traducción inglesa que circula, que no se encuentra, sino el original latino de 1657. Que reparte tiempo y no espacio está en su Canon IX, que construye las cúspides con el arco semidiurno y los tiempos horarios; y en el Canon XII, donde rechaza por su nombre los sistemas que trazan círculos por el horizonte y el meridiano y define el suyo por las distancias proporcionales de los astros a los ángulos. O sea que lo que aquí se afirma de él ya no sale sólo del cálculo.
Lo que sorprende al leerlo es que él no lo presenta como invención suya: se declara lector de Ptolomeo («no quiero otro guía que Ptolomeo y la razón») y el encabezado de sus propias tablas, página tras página, las llama ptolemaicas, no placidianas.
- De Titis, P. (1657). Tabulae primi mobilis, cum thesibus ad theoricen, & canonibus ad praxim. Paulo Frambotti. books.google.com (sitio externo)
- Ptolomeo. (1822). Ptolemy's Tetrabiblos, or quadripartite: Being four books of the influence of the stars (J. M. Ashmand, Trad.). Davis and Dickson. archive.org (sitio externo)
Lo que sigue sin ser suyo es el límite polar. Que por encima del círculo polar el sistema deje de existir sale del propio cálculo, no de él: Placido no se plantea el caso en ninguna parte, y sus tablas de casas se detienen en los 54 grados de latitud, muy lejos de donde el problema aparece. Atribuírselo sería ponerle en la boca una pregunta que no se hizo.