Qué calcula esta web y qué no
Con qué se calcula
Las posiciones planetarias salen de efemérides astronómicas, VSOP87 para los planetas y ELP2000 para la Luna, y el proyecto que las implementa declara mantenerse dentro de un minuto de arco respecto a NOVAS, la biblioteca del Observatorio Naval de Estados Unidos, y estar contrastado contra JPL Horizons. Esa es la cifra que declara la fuente; cualquier otra que leas aquí sobraría.
Pero esa cifra es la que declara la biblioteca, no la que medimos nosotros. Contrastamos las posiciones de los diez cuerpos contra JPL Horizons, el servicio del Jet Propulsion Laboratory, en tres fechas de tres siglos distintos, y la peor desviación de las treinta comparaciones fue de 0,20 minutos de arco: doce segundos. Esa comparación está congelada en los tests del repositorio, con el comando para rehacerla.
Horizons integra las efemérides DE440 (sitio externo) del JPL, publicadas por Park, Folkner, Williams y Boggs en 2021, que cubren de 1550 a 2650. Para poner los doce segundos en escala: el orbe más estrecho que usa este sitio es de dos grados, seiscientas veces mayor. La precisión del cálculo no es la parte discutible de una carta.
El rango de fechas que acepta esta web, de 1700 a 2200, es una decisión nuestra y no un límite de la biblioteca: fuera de ahí no lo hemos comprobado, y preferimos decirlo a devolver un número peor sin avisar.
El huso horario no se estima: se lee de la base de datos horaria del sistema, que conserva los cambios históricos, horarios de verano derogados incluidos. Es el paso que más cartas arruina y el que menos se nota cuando falla, así que conviene comprobar que cualquier calculadora que uses lo resuelva; las que están bien hechas lo declaran.
Las convenciones que se eligieron
- Zodiaco tropical. El 0° de Aries es el equinoccio de marzo. Es la convención occidental.
- Casas de Placidus por defecto, con signos enteros disponibles y como recurso obligado más allá del círculo polar, donde Placidus no está definido.
- Nodo lunar medio, no el verdadero. Los dos difieren hasta grado y medio y a veces caen en signos distintos.
- Orbes de 8° para conjunción y oposición, 7° para trígono y cuadratura, 5° para sextil, y más estrechos para los menores. El Sol y la Luna llevan dos grados más; las cúspides, menos, porque dependen de la hora. Cada aspecto se publica con su desviación exacta, porque uno que entra por el borde del orbe no vale lo mismo que uno exacto.
- Y el orbe por aspecto es un invento moderno, cosa que casi nunca se dice. En la astrología antigua el orbe no era del aspecto sino del planeta: cada cuerpo proyectaba sus propios rayos, y dos planetas estaban en aspecto si su distancia al ángulo exacto era menor que la suma de las mitades de sus dos orbes. Lilly (sitio externo) lo escribe así en 1647, en el Libro I de su Christian astrology, y en la misma página imprime dos tablas de valores distintas admitiendo que alterna entre ellas según lo que recuerde. Su Saturno mide 9 grados o 10; su Sol, 15 o 17.
- Y Ptolomeo ni siquiera tiene orbes. En el Tetrabiblos (sitio externo), del siglo II, las configuraciones se cuentan por signos (la oposición son seis signos, o ciento ochenta grados) y no hay margen de ninguna clase. Cuando su traductor inglés tiene que explicar en 1822 la única frase vaga del original, lo hace en una nota al pie y con la tabla de orbes por planeta: los mismos números de Lilly. O sea que el orbe se le añade a Ptolomeo desde fuera.
- Entonces, ¿de dónde salen el 8, el 7 y el 5? No de ahí. No aparecen en ninguna de las dos fuentes, y estructuralmente no podrían: en las dos, el número cuelga del planeta y no del ángulo. Son práctica del siglo XX, y no encontramos ninguna fuente abierta que documente su origen. Aquí se usan como decisión de producto, no como herencia: cuanto más ancho el orbe, más aspectos salen y menos dice cada uno.
- El quincuncio y el semisextil no son ptolemaicos, aunque se publiquen junto a los demás. Ptolomeo los nombra en su Libro I para excluirlos: los signos separados por uno o por cinco son «inconjuntos», que no es un aspecto débil sino lo contrario de un aspecto. Aquí se calculan igual, con el orbe más estrecho de todos, y esta línea existe para que se sepa con qué estatuto.
Qué no calcula
- Quirón, Lilith ni los asteroides. No están en las efemérides que usa este sitio, y añadir un valor aproximado sería peor que no darlo.
- Las progresiones de los planetas, la revolución solar ni el retorno de Saturno. Todavía no. De las progresiones solo está la de la Luna, en su propia calculadora.
- Una predicción. Ninguna herramienta puede decir qué va a pasar. La astrología es un lenguaje simbólico con siglos de tradición detrás, no un mecanismo causal, y ninguna frase de este sitio dice lo contrario. Los estudios que lo han puesto a prueba están resumidos, con sus objeciones, en qué se ha medido de la astrología.
- Y esto no es una cautela moderna. El texto antiguo más influyente de la disciplina, el Tetrabiblos de Ptolomeo (sitio externo), ya le pone estos mismos límites en su Libro I: que su teoría se apoya en inferencia y no en prueba, que ninguna configuración se repite igual, que hay causas que la carta no contiene (el lugar, la crianza, las costumbres) y que nada ocurre por un destino inevitable. Incluso denuncia a quienes usan el nombre de la astrología para colar otra adivinación y prometer lo que por naturaleza no se puede saber.
- Quién eres. Los textos describen lo que la tradición asocia a cada posición. Si no te calza, no te calza: eso es información sobre el modelo, no sobre ti.
De dónde salen los datos
Las posiciones planetarias las calcula astronomy-engine (sitio externo) (MIT), una implementación de VSOP87 y ELP2000. Las zonas horarias históricas salen de la base de datos IANA que trae el navegador.
La bibliografía entera, con el ámbito de cada fuente y la afirmación que no puede sostener, está en las fuentes de esta web.
El buscador de ciudades usa city-timezones (sitio externo) (MIT). Ese paquete no declara el origen de sus datos, pero el esquema y el tamaño corresponden a una versión antigua de la World Cities Database (sitio externo) de SimpleMaps, en su edición Basic, publicada bajo CC BY 4.0 (sitio externo). Se acredita aquí por si esa inferencia es correcta, que es lo que corresponde cuando no hay declaración de origen. Los datos están modificados: filtrados por población, coordenadas redondeadas a cuatro decimales y zonas horarias guardadas como índice.
Las estrellas del mapa de el cielo al nacer salen de la HYG Database (sitio externo) v4.0, de David Nash, publicada bajo CC BY-SA 4.0 (sitio externo); el archivo que se deriva de ella se publica bajo la misma licencia. Las figuras de las constelaciones son de d3-celestial (sitio externo), de Olaf Frohn (BSD-3-Clause), que las dibujó a partir de las cartas de la Unión Astronómica Internacional (sitio externo) hechas con Sky & Telescope. Los datos están modificados: solo las estrellas hasta magnitud 5, con su posición, su brillo, su movimiento propio, su paralaje (calculada de la distancia) y su velocidad radial redondeados, y cada vértice de las figuras anclado a su estrella.
Quién firma
Paulina Contreras, Investigadora UX · Psicóloga, Mg. Viene de la psicología clínica y hoy hace investigación de experiencia de usuario. Este sitio lo escribe y lo calcula ella: los textos, las convenciones que se eligieron y los límites que se declaran en cada página. Nada de lo que hay aquí es terapia, diagnóstico ni consulta psicológica, y no sustituye ninguna de las tres.
Qué está sin resolver
Si habrá medición. Hoy no la hay. Cuando se decida, el aviso de cookies y lo que promete /privacidad tienen que cambiar el mismo día, no después.
Qué se calcula después. Las progresiones de los planetas y de los ángulos, la revolución solar y el retorno de Saturno están sin hacer, no descartados. La Luna progresada ya se calcula.