Saltar al contenido

Qué es la sinastría, y por qué nadie puede darte un porcentaje

Publicada el

La sinastría es una operación concreta, y conviene empezar por ahí porque casi siempre se presenta como si fuera un veredicto: se toman dos cartas natales, se ponen una sobre otra y se mide el ángulo entre cada cuerpo de una y cada cuerpo de la otra. Esos ángulos se llaman interaspectos, y son lo mismo que los aspectos dentro de una carta, sólo que cruzados entre dos personas.

Eso es todo lo que hay de cálculo. Lo demás —qué significa que el Marte de una caiga sobre la Venus de la otra— es interpretación, y este sitio la separa de lo primero en vez de mezclarlas.

Lo segundo que se mira: en qué casa cae cada planeta

Un interaspecto dice qué se toca. La superposición de casas dice dónde: el planeta de una persona cae sobre un área concreta de la vida de la otra, y no es lo mismo que su Saturno aterrice en tu casa 5 que en tu casa 10. Para esto hacen falta las dos horas de nacimiento, porque sin hora no hay casas.

Sin las horas la sinastría sigue sirviendo —los planetas entre sí se calculan igual— y se pierden tres cosas: los contactos con el ascendente, los contactos con el medio cielo y toda la superposición de casas. Es bastante, pero no es todo. Dónde suele estar anotada la hora.

Sinastría no es carta compuesta

Se confunden a menudo y son dos técnicas distintas. La sinastría compara dos cartas que siguen siendo dos. La carta compuesta fabrica una tercera: se toman los puntos medios entre los cuerpos de ambas y se dibuja una carta nueva, que se lee como si fuera la de la relación.

Son preguntas diferentes —qué pasa entre dos personas frente a qué es esta relación como cosa— y conviene saber cuál te están enseñando. Esta web calcula sinastría y no carta compuesta, y eso es una decisión, no una carencia disimulada.

Qué haría falta para que un porcentaje significara algo

Un número de compatibilidad —«ustedes tienen un 62 %»— parece el resultado más útil de todo esto y es el único que no se puede sostener. Para que significara algo harían falta tres cosas, y quien publica el número no publica ninguna:

  • Una definición de «compatible». ¿Que la relación dure? ¿Que las dos personas digan que están contentas? ¿Que haya poco conflicto? Son tres cosas distintas y se contradicen entre sí: hay parejas largas e infelices y cortas y buenas.
  • Una escala declarada. Un 62 % es alto o bajo comparado con algo. ¿Con qué? ¿Con la media de todas las parejas posibles? Esa media nadie la ha publicado.
  • Una fórmula a la vista. Cuántos puntos vale un trígono Sol–Luna frente a una cuadratura Marte–Saturno, y por qué esos pesos y no otros. Sin eso, el número es una opinión con decimales.

Y hay un problema anterior a los tres: aquí los aspectos tensos no restan. La cuadratura es lo que más construye en muchas relaciones, y una sinastría de puros trígonos suele describir algo cómodo y quieto. Cualquier fórmula que sume armónicos y reste tensos está asumiendo lo contrario sin decirlo.

Qué se ha medido de todo esto

Lo honesto es separar dos cosas. Sobre la astrología en general sí hay estudios, con sus resultados y sus objeciones, y están en qué se ha medido de la astrología. Sobre la sinastría en particular, esta página no cita ningún estudio: sin documentar. No es lo mismo que decir que no exista; es decir que aquí no se ha leído ninguno, y por tanto no se va a afirmar nada en su nombre.

De dónde viene el vocabulario de los ángulos

Que un trígono sea armónico y una cuadratura tensa no es una invención reciente. Ptolomeo ya llama armónicos al trígono y al sextil, y discordantes a la cuadratura y a la oposición; mil quinientos años después Lilly lo dice más fuerte, y llama a la cuadratura «enemistad imperfecta» y a la oposición «odio perfecto».

Lo que esta web hace con ese vocabulario contradice a los dos a propósito: aquí la cuadratura no es un defecto. Esa lectura es del siglo XX y no es «lo que siempre se dijo», es lo que se decidió decir. Y el uso de todo esto para medir la compatibilidad de una pareja, que es como se busca hoy, tampoco sale de ninguno de los dos: sin documentar.

  • Ptolomeo. (1822). Ptolemy's Tetrabiblos, or quadripartite: Being four books of the influence of the stars (J. M. Ashmand, Trad.). Davis and Dickson. archive.org (sitio externo)
  • Lilly, W. (1647). Christian astrology modestly treated of in three books. T. Brudenell. archive.org (sitio externo)

Qué no puede decirte

Si la relación va a durar, si conviene, o con quién deberías estar. Ninguna posición lo dice, y una carta no sabe nada de lo que las dos personas hacen con lo que les pasa. Lo que sí se puede mirar es qué se toca entre dos cartas concretas, con el ángulo y la desviación de cada contacto, y decidir tú qué haces con eso.